Oposiciones Correos

Guía del opositor

1. ¿En qué consiste opositar?

Las oposiciones son procesos selectivos para acceder a puestos de trabajo disponibles en las administraciones públicas. Mediante las oposiciones se cumplen los principios de igualdad de oportunidades, mérito y capacidad que recoge la Constitución Española (artículos 14, 23.2 y 103).

Además de la oposición propiamente dicha, existen los concursos y los concursos-oposición.

Una oposición propiamente dicha consiste en una prueba selectiva tipo examen, o varias. La nota definitiva se obtiene de la media de las notas en los diferentes exámenes. Puede suceder que alguna de estas pruebas tenga carácter eliminatorio, quedando fuera del proceso quienes no las superen, es decir, no pudiendo ya realizar el resto de pruebas. La selección de profesionales para los puestos de trabajo se realiza de mayor a menor nota, asignándose las plazas desde la mayor nota hasta que todas queden cubiertas. Por tanto, el mero hecho de aprobar no garantiza la obtención del puesto de trabajo. También puede suceder que haya más plazas vacantes que aprobados. En este caso, lo habitual es que los aspirantes cubran dichas plazas temporalmente, sin un contrato fijo, lo que se suele conocer con el nombre de interinos.

Un concurso es un proceso de selección sin examen, el acceso o no al puesto se determina por la baremación de una serie de méritos, detallados en cada convocatoria, habitualmente determinados por formación y experiencia laboral.

Un concurso-oposición es una combinación de los dos procesos anteriormente descritos. Es decir, la nota final de los aspirantes se obtiene de la suma en el examen o exámenes y los puntos de méritos. Lo habitual es que sea necesario, al menos, un aprobado en el examen para sumar los puntos de méritos a la nota final, descartándose aquellos aspirantes que no superen el examen.

En el caso de las Oposiciones a Correos 2020 estas son del tipo concurso-oposición: hay un examen que se ha, al menos, de aprobar, sobre cuya puntuación se suman puntos extra por méritos (formación, experiencia en Correos, cursos oficiales, etc.) para obtener la nota final. Sin aprobar, no se suman los méritos.

En el caso de las Oposiciones a Correos 2021 hay una única prueba que combina test objetivo teórico (90% del examen) con preguntas psicotécnicas (10%). El test teórico versa sobre el temario general y específico al puesto (atención al cliente, reparto…) y las pruebas psicotécnicas son muy sencillas: cálculo, ortografía y vocabulario, principalmente.

En términos generales, en las oposiciones hay distintos tipos de pruebas, que usualmente suelen combinarse:

Test o pruebas objetivas, es decir, exámenes tipo cuestionario, con respuestas alternativas, siendo solo una de ellas la correcta. Este tipo de prueba son muy habituales en las oposiciones, siendo normalmente la primera fase de las mismas, es decir, una criba inicial de candidatos.

Pruebas psicotécnicas, es decir, pruebas orientadas a valorar las capacidades cognitivas de los candidatos: atención, concentración, agilidad mental, tolerancia al estrés… En ocasiones también incluyen preguntas de cultura general (vocabulario, ortografía, etc.).

Pruebas de desarrollo escritas, son exámenes por escrito, en los que los candidatos han de exponer en profundidad uno o más temas.

Pruebas orales, es decir, el candidato ha de expresarse ante el tribunal. Pueden ser de diversos tipo: exposición de temas de la teoría, exposición de un proyecto personal desarrollado previamente por el candidato, exposición oral de un caso práctico resuelto, entrevista personal, etc.

Supuestos prácticos, es decir, pruebas de carácter práctico o aplicado. En torno a un supuesto que podría darse en el desempeño del cargo al que se opta, se formula un caso práctico y se realiza una serie de preguntas a los candidatos. Se valoran tanto los conocimientos como la capacidad para aplicarlos, razonar y solucionar problemas.

Pruebas de idiomas, que pueden ser sobre un idioma concreto o bien sobre el elegido por el opositor. Pueden ser pruebas de expresión oral y/o escrita, o bien de traducción, o una combinación de ambas cosas.

Pruebas físicas, necesarias para algunos puestos públicos. Son diversas, por ejemplo, flexión mantenida en barra, agilidad, resistencia en carrera, trepado de cuerda, etc.

Pruebas de mecanografía o informática, de carácter práctico, se valoran las pulsaciones en el teclado por minuto, descontándose los errores tipográficos (mecanografía), o se realizan ejercicios con hojas de cálculo, procesadores de texto o bases de datos.

En el caso de las Oposiciones a Correos 2020 hay una única prueba que combina test objetivo teórico (90% del examen) con preguntas psicotécnicas (10%). El test teórico versa sobre el temario general y específico al puesto (atención al cliente, reparto…) y las pruebas psicotécnicas son muy sencillas: cálculo, ortografía y vocabulario, principalmente.
 

2. ¿Merece la pena opositar?, ¿cómo es ser funcionario?

La respuesta a esta pregunta es compleja. En general, ser funcionario o funcionaria resulta una opción laboral muy atractiva para la mayoría de personas. Sin embargo, es como cualquier trabajo, depende de las características de cada trabajador: no para todos es adecuado lo mismo.

En el caso de Correos, sus trabajadores no son funcionarios, sino personal laboral. No obstante, Correos es una empresa de capital estatal, por lo que su personal laboral es similar al funcionariado en cuanto a condiciones y ventajas: puesto estable para toda la vida, salario atractivo, días de asuntos propios y posibilidad de concurso interno para promoción y/o traslado.

La principal ventaja de ser funcionario es la estabilidad laboral: los puestos públicos son puestos fijo para toda la vida, lo que facilita, por ejemplo, la concesión de créditos. Aunque es posible, es muy difícil que siendo funcionario te despidan o te rebajen la categoría y sueldo, esto sólo ocurre por expedientes disciplinarios graves.

El salario también es ventajoso, en general el sueldo de los funcionarios es superior al de la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena de la misma categoría salarial. Además del sueldo básico, el salario se ve aumentado con los trienios (aumentos cada tres años trabajando para la Administración), las retribuciones complementarias y las pagas extraordinarias. No obstante, como desventaja, el sueldo de los funcionarios está sujeto a las congelaciones salariales y a los recortes.

Otra gran ventaja de ser funcionario son los días de asuntos propios, conocidos como “moscosos”, que implican que puedes ausentarte de tu puesto sin justificación y sin que te lo descuenten del sueldo, un determinado número de días al año, que normalmente son 6 mínimo al año, a parte de los días de vacaciones. Asimismo, los funcionarios pueden disfrutar de excedencias voluntarias con reserva de su puesto de trabajo, además de otras ventajas como mutuas de asistencia.

Por otro lado, la jornada de trabajo suele ser intensiva, lo que hace que sea un puesto fácil de compaginar con la vida personal y familiar, y también formativa. La formación es continua, pudiendo realizar cursos gratuitos tanto fuera como dentro del horario de trabajo, los cuales irán aumentando tu categoría salarial.

Esto se relaciona con el hecho de la promoción interna: existe dentro del funcionariado. Es posible ascender profesionalmente a grupos superiores, sea por méritos o por antigüedad.

Asimismo se destaca el ambiente laboral, en el empleo público se vela cuidadosamente para que no haya discriminación de ningún tipo, se combaten las situaciones de acoso y se puede ejercer el derecho a huelga sin problema.

Aunque las ventajas son muy atractivas, ser funcionario también tiene sus aspectos negativos. Uno de ellos es la estigmatización social: corren muchos rumores y malos comentarios sobre los funcionarios, que a la mayoría de ellos les toca sufrir por parte de sus conocidos. Mucha gente no entiende el valor social de los empleados públicos ni, al no haber opositado, el duro esfuerzo que supone llegar a ser funcionario.
Por otro lado, en casos de crisis económica, aunque no pierdas tu empleo, sí puede verse reducido o congelado tu salario.
Aunque el salario de los funcionarios sea elevado, en ocasiones, según el puesto, podrás ver que los progresos y retribución en la empresa privada son superiores (por ejemplo, altos mandos), lo que puede llegar a ser frustrante.
Otro punto negativo es la monotonía, según qué puesto concreto ocupes y las posibilidades de promoción o traslado. Esto puede llegar a desmotivar o desilusionar.

3. ¿Cómo puedo opositar?

Durante el primer trimestre de cada año el Estado publica un Real Decreto en el que se anuncia el número de plazas de empleo público que se convocarán durante dicho año, hecho público mediante el Boletín Oficial del Estado (BOE). Esto mismo lo realizan el resto de Administraciones (por ejemplo, comunidades autónomas) a través de sus boletines oficiales. A esto se le conoce como Oferta Pública de Empleo (OPE) y no es una convocatoria oficial de oposiciones, pero sí nos permite saber si ese año se van a convocar plazas de la oposición que nos interesa, para comenzar a prepararla con tiempo, por lo que es muy útil revisarlo.

Tras la publicación de la OPE, las diferentes Administraciones irán convocando las oposiciones, con sus bases legales y convocatorias. Las bases legales son las normas, condiciones y procedimientos que regirán el proceso selectivo (requisitos, forma de examen, etc.). Las convocatorias, por su parte, son los plazos de inscripción: fechas. No siempre las bases y convocatorias se publican al mismo tiempo, ni en el mismo boletín. Es, de hecho, relativamente frecuente que primero se publiquen las bases en los boletines autonómicos y, más tarde, la convocatoria en el BOE.

Los plazos de inscripción suelen ser cortos desde el mismo momento en que la convocatoria es publicada, por lo que conviene revisar con frecuencia las nuevas convocatorias, para que no se nos pase el plazo y nos dé tiempo a realizar las gestiones necesarias para presentar la solicitud. Lo más habitual es que el plazo sea de 20 días naturales a partir del día en que se publica la convocatoria en el Boletín Oficial (autonómico o BOE), aunque es recomendable fijarse en el plazo concreto de cada convocatoria por si fuera diferente.

En el caso de las Oposiciones a Correos 2020, las convocatorias se publican en la página web oficial de Correos, ya que su personal no es funcionario como tal, sino personal laboral de una empresa privada de capital estatal. De todas formas, si permaneces atento a nuestro blog, te enterarás de cuándo sale la convocatoria Correos 2020.

Depende de cada oposición y lo encontrarás detallado en las bases de cada convocatoria. Lo habitual es tener que presentar una instancia o solicitud, dependiendo el lugar y el plazo de cada convocatoria.

Al presentar la solicitud también se han de abonar las tasas de derechos de examen en el banco y cuenta corriente indicados en las bases de la convocatoria. Junto con la solicitud (instancia) deberás presentar en la Administración el justificante (resguardo) del pago de las tasas.

Es habitual poder presentar la solicitud por correo certificado, en ese caso, se detallará esta opción en las bases. Si optas por este modo, te recomendamos que, al enviarla, pidas en Correos que la cuñen antes de cerrar el sobre, para que conste la fecha, por si llegara fuera de plazo.

En caso de presentarla en persona, aunque esto se detallará en cada convocatoria, lo habitual es tenerlo que hacer en los registros de la Administración responsable.

Para las Oposiciones a Correos, la inscripción en la convocatoria se realiza mediante su página web y las tasas se pueden abonar o bien telemáticamente, o bien en persona en una oficina de Correos.

Los requisitos varían según la convocatoria y es fundamental comprobar que los cumples, y los puedes acreditar, antes de presentar la solicitud.

Existen unos requisitos generales comunes a todas las oposiciones, recogidos en el artículo 56 de la Ley 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público. Estos son:

  • Nacionalidad española (aunque veremos que es posible opositar con nacionalidad extranjera).
  • Poseer la capacidad funcional necesaria para el desempeño de las tareas (veremos que es posible opositar teniendo discapacidad).
  • Tener cumplidos los 16 años y no exceder la edad máxima de jubilación forzosa.
  • No haber sido previamente separado de forma disciplinaria de un empleo en cualquiera de las Administraciones Públicas, ni hallarse en situación de inhabilitación para empleos o cargos públicos por resolución judicial, o para funciones similares como personal laboral. Esto también aplica a ciudadanos con expedientes disciplinarios en otros Estados diferentes del Estado Español.
  • Poseer la titulación exigida en cada caso.

Si eres extranjero, en base al artículo 57 de dicha ley:

  • Los ciudadanos provenientes de los Estados miembros de la UE podrán acceder a los empleos públicos en igualdad de condiciones que los españoles, exceptuando aquellos cargos que impliquen participación directa o indirecta en el ejercicio de poder.
  • Los ciudadanos de cualquier nacionalidad podrán acceder a los empleos públicos en caso de ser cónyuge de un ciudadano español o de la UE.
  • Los extranjeros con residencia legal en España podrán acceder en igualdad de condiciones a las Administraciones Públicas, como personal laboral.

Respecto a las personas con discapacidad, de acuerdo al Artículo 59 de dicha ley:

  • Las personas con discapacidad pueden presentarse a las oposiciones siempre y cuando su discapacidad sea compatible con el puesto o cargo al que se opta.
  • En las oposiciones, de hecho, se reservará un cupo no inferior al 7% de las vacantes para personas con discapacidad. De ese mínimo 7%, al menos, el 2% será para personas con discapacidad intelectual y, el resto, para cualquier otro tipo de discapacidad.
  • Este cupo no está exento de la superación de los procesos selectivos.
  • La Administración correspondiente realizará las adaptaciones necesarias en el proceso selectivo (tiempo y medios) así como, superado el proceso, en el puesto de trabajo, conforme a las necesidades de la persona con discapacidad.

Asimismo, cada convocatoria contará con unos requisitos específicos (por ejemplo, referentes a la titulación necesaria), que serán detallados en las bases de la misma. Has de revisarlos con gran atención.

En el caso de las Oposiciones a Correos, los requisitos básicos son tener entre 18 y 65 años, contar con el título de graduado en ESO o equivalente, tener en situación legal los permisos de trabajo, no tener discapacidad o enfermedad que sean incompatibles con el puesto, no haber sido despedido disciplinariamente de Correos y, para algunos puestos de reparto, contar con carnet de coche o moto.

La documentación a presentar se detalla en las bases de cada convocatoria. Como mínimo, la documentación incluye:

  • La instancia con la solicitud, rellena. Esta instancia la podrás recoger en la Administración que convoque el proceso selectivo, o bien descargarla de su página web, rellenarla en ordenador y, por supuesto, imprimirla.
  • Resguardo del pago de las tasas de derechos de examen.
  • Normalmente, tu DNI o NIE, para acreditar tu identidad.
  • Certificado de discapacidad, si es el caso.
  • Cualquier documentación que acredite alguna condición especial para reducción o exención del pago de tasas, si es el caso.

Si se precisa otra documentación, esto vendrá reflejado en las bases. Aunque lo habitual es tener que presentar el resto de la documentación (por ejemplo, titulaciones) tras el proceso selectivo, conviene revisar las bases por si algún documento se requiriese durante la inscripción.

En el caso de las Oposiciones a Correos, con la inscripción no se ha de presentar ninguna documentación, aunque es importante que los datos sean correctos. Los documentos acreditativos tanto de requisitos como de méritos se presentan una vez superado el proceso selectivo, por lo que es importante confirmar que los cumplimos y podemos demostrarlo, para que nuestro esfuerzo preparando y aprobando el examen no sea en vano.

Si recogemos la instancia con la solicitud en la Administración, las tasas se habrán de abonar en ventanilla del banco indicado, que posee una máquina especial para validar la instancia. Conviene informarnos bien antes y no dejarlo para el último día, pues es habitual que el banco fije unos horarios especiales para esto (por ejemplo, martes y jueves de 8:30 a 10:00).

Si descargamos la instancia de Internet, podremos pagar las tasas tanto en ventanilla como a través del cajero, obteniendo en ambos casos un resguardo o justificante válido.

En el caso de las Oposiciones a Correos, las tasas son de 13€ y se abonan o bien telemáticamente con tarjeta de crédito, o bien en cualquier oficina de Correos, acudiendo con el DNI y el formulario de inscripción relleno e impreso.

Terminado el plazo de presentación de solicitudes, la Administración convocante publicará un listado provisional de admitidos y excluidos, normalmente a través de su página web o de un tablón de anuncios previamente especificado en las bases de la convocatoria.

Generalmente, en el listado provisional de excluidos figura el motivo de exclusión, que puede ser por no cumplir alguno de los requisitos (esto nos excluye definitivamente del proceso) o bien por un error en la solicitud (dato olvidado, por ejemplo).

Con esta publicación se abre un nuevo plazo para subsanación de errores, que suele ser 10 a 15 días hábiles. Hemos de estar atentos para, en el caso de ser provisionalmente excluidos, poder subsanar el error a tiempo.

Tras este plazo de subsanaciones, por el mismo medio que los listados provisionales, se publicarán los listados definitivos de admitidos y excluidos. Si estás entre los admitidos, ¡enhorabuena! Podrás presentarte al examen. Si estás entre los excluidos, desgraciadamente ya no podrás hacer más subsanaciones: no podrás presentarte al examen y tendrás que esperar a próximas convocatorias para repetir el proceso.

En el caso de las Oposiciones a Correos el plazo de subsanación es de una semana, así que hay que estar muy atentos a la publicación de los listados provisionales para poder corregir los errores a tiempo y no quedarnos fuera de la convocatoria.

4. ¿Qué oposición escojo?

A la hora de opositar, lo principal a tener en cuenta es tu formación, además de tus intereses, por supuesto, pues una buena motivación es fundamental.

Una estrategia habitual es opositar a puestos que requieren una menor formación que la que tenemos, pensando que así nos será más asequible el temario y, por tanto, más fácil aprobar y sacar buena nota. Esto es cierto, pero también ha de tenerse en cuenta que las oposiciones de inferior rango son aquellas a las que más gente se presenta, y por norma general, cuanta más gente se presente, menos probabilidad tendremos de obtener la plaza. A la inversa, cuanta más formación se requiera y más dura sea la oposición, menos gente competirá. Y, si es acorde con tu formación, puedes hacerlo, aunque suponga un mayor esfuerzo.

Has de valorar tus circunstancias personales: qué tiempo tendrás para preparar la oposición, las opciones de lograrlo, etc. Esto es especialmente importante si te planteas una oposición muy exigente.

También conviene valorar los posibles destinos de la convocatoria, porque al principio no podremos concursar para trasladarnos, así como otros aspectos como el salario.

Otro consejo es fijarte en oposiciones que compartan parte del temario con otras, o que tengan temario similar. De este modo, tendrás más opciones y oportunidades, o podrás presentarte para “entrenar” de cara a la oposición que realmente deseas conseguir.

Las Oposiciones a Correos son sencillas y relativamente fáciles de preparar, pues el temario no es muy extenso ni entraña gran dificultad. Además, el puesto de trabajo al que se opta es sencillo, hay un buen ambiente de trabajo y, con suerte, podrás trabajar cerca de tu residencia, así como promocionar internamente y pedir traslados. Por tanto, es una oposición que mucha gente se plantea. Esto tiene la contrapartida de que, aunque las plazas son numerosas, los candidatos son asimismo muchos. Por tanto, aunque sea sencilla, recomendamos mucha dedicación para obtener las mejores puntuaciones. Hazte ya con los mejores temarios para las Oposiciones a Correos, contáctanos, un buen material de estudio marca la diferencia.

5. ¿Cómo y cuándo será el examen?

La naturaleza de los exámenes viene detallada en cada convocatoria. Lo habitual es, al menos, un test objetivo de tipo teórico, que suele ir seguido por otro tipo de pruebas, siendo el test una primera criba de candidatos. Los otros tipos de prueba, como detallábamos anteriormente, pueden ser teóricas (exposición escrita y/u oral), prácticas (supuestos prácticos, pruebas de informática, pruebas de rendimiento físico) o psicotécnicas (pruebas de habilidades cognitivas).

Asimismo, en la convocatoria se detallará el temario que puede entrar en los exámenes, con sus distintas partes (por ejemplo, parte general y específica). También se detallará cómo serán las pruebas: número y tipo de preguntas, duración, sistema de evaluación, etc. Como veis, es fundamental leer con gran atención las bases de la convocatoria.

El examen de las Oposiciones a Correos es una única prueba, con un 90% de preguntas tipo test teóricas (sobre el temario tanto general como específico al puesto al que optas), y un 10% de preguntas psicotécnicas.

Aunque depende de cada caso, lo más habitual es que la fecha, hora y lugar del examen se publiquen junto con los listados definitivos de admitidos y excluidos, aunque puede suceder que no sea así y estos datos se publiquen más tarde: tendremos que estar muy atentos y revisar con cierta frecuencia los canales de comunicación oficiales.

Junto con los datos de lugar, fecha y hora de examen se informará de los documentos que hemos de llevar para poder examinarnos (por ejemplo, DNI), así como cualquier material necesario (bolígrafo específico, por ejemplo).

La fecha de las Oposiciones a Correos suelen publicarse a la vez que las listas de admitidos y excluidos, con algo más de un mes de antelación a la fecha del examen. No obstante, no dejes el estudio para última hora, empieza YA a preparar las Oposiciones a Correos 2020, es el mejor momento.

Las listas de aprobados de las oposiciones se publican normalmente en la página web del organismo convocante, y/o en los canales establecidos para la comunicación pública en las bases de la convocatoria, que son normalmente los mismos en los que se ha publicado toda la información anterior (bases, listados de admitidos, etc.).

Habitualmente, antes de las listas de aprobados, se publican las plantillas oficiales de corrección, es decir, las respuestas correctas. Esto a veces sucede incluso un solo día después del examen. Gracias a las plantillas, podemos ir haciéndonos una idea de si hemos aprobado y qué nota hemos sacado.

6. He aprobado, y ahora, ¿qué?

Lo primero, ¡enhorabuena! Tanto si has aprobado como si, además y especialmente, has tenido acceso a una plaza (recordemos que el aprobado no siempre garantiza la plaza: depende del puesto en el que hayamos quedado, de mayor a menor puntuación).

Habiendo aprobado el examen, probablemente tengas ahora que acreditar los requisitos, presentando documentación que los pruebe: DNI, certificados médicos, títulos académicos, etc. Lo mismo ocurre si se trata de un concurso-oposición, con los méritos que cumplas (habrás de acreditarlos inequívocamente, por ejemplo, si se trata de experiencia profesional, con tu vida laboral).

Si has realizado el examen de Correos, es ahora cuando tendrás que acreditar todos los requisitos y puntos de méritos. Después se procederá a formalizar la contratación.

La asignación de destino depende de cada convocatoria, pues no siempre se abren vacantes para todos los destinos posibles.

Dependiendo de cada proceso de selección y de la nota final que obtengas (sea examen, méritos o examen + méritos), podrás escoger el destino que te sea más conveniente. Por supuesto, recuerda que quienes tengan mayor puntuación que tú tendrán prioridad a la hora de escoger sus destinos.

Dependiendo de cada proceso, puede suceder que tengas ya tu destino definitivo según apruebes el proceso selectivo, o bien que se te asigne un destino provisional en el que estarás desde varios meses a varios años, antes de ocupar tu puesto definitivo. Recuerda que esto depende de cada oposición, y se detallará en sus bases.

Asimismo, recuerda que no sólo por aprobar y lograr plaza por examen, méritos o ambas cosas tenemos siempre nuestra plaza indefinida garantizada. En muchas ocasiones, tras el aprobado y asignación de plaza, se ha de pasar un periodo de prueba, ya trabajando, en el cual podremos ser descartados si no desempeñamos adecuadamente nuestras funciones.

Tras publicarse el listado de aprobados y de plazas asignadas, haber presentado los aprobados toda la documentación acreditativa necesaria, y haberse solicitado destino, se publicará una resolución oficial en el Boletín oficial correspondiente, en la que se declara a los aprobados como funcionarios de carrera, oficialmente. Asimismo, se publicará la plaza a la que cada nuevo funcionario ha sido asignado.

Lo habitual es que se te llame para tomar posesión de tu plaza en un plazo máximo de un mes desde la publicación de tu nombramiento en el Boletín oficial correspondiente.

7. Me he decidido, ¿cómo preparo mi oposición?

A continuación te dejamos una serie de consejos que te serán de utilidad a lo largo de todo el proceso:

  • Valora bien la oposición a la que presentarte en cuanto a interés por el puesto, posibilidades de dedicación al estudio, etc.
  • Permanece muy atento a las convocatorias para que no se te pase el plazo.
  • Revisa muy bien las bases de la convocatoria y asegúrate de que cumples todos los requisitos, y puedes acreditarlos.
  • Revisa con atención, en las bases, el temario que has de preparar.
  • En las oposiciones en las que hay varias pruebas, el tiempo entre ambas es escaso: prepara todos los ejercicios desde el principio.
  • Mentalízate: Se necesita voluntad, constancia, dedicación y paciencia (hay oposiciones que es muy difícil conseguir a la primera).
  • Consigue un buen temario. Contáctanos para ello, tenemos los mejores temarios, redactados por preparadores de oposiciones, bien estructurados, completos y actualizados.
  • Estructura el temario y planifica, de forma realista, el estudio, preferiblemente semanalmente.
  • Practica con test y otras pruebas de años anteriores para coger soltura.
  • Busca funcionarios u opositores en tu entorno: su experiencia previa puede proveerte de buenos consejos.
  • Ten en cuenta qué técnicas de estudio existen para elegir cuál te ayuda más a optimizar el tiempo de estudio.
  • Preséntate a exámenes parecidos al tuyo, así puedes practicar e, incluso, ir accediendo a alguna bolsa de trabajo.
  • Busca cursos oficiales relacionados que te ayuden a sumar puntos de méritos.

Los consejos básicos son los mismos que para cualquier oposición: Motivación, organización, esfuerzo y constancia.

El temario es sencillo pero hay que estudiarlo en profundidad. Nuestro temario está redactado por preparadores de oposiciones con experiencia docente en la preparación de las Oposiciones a Correos. Esta experiencia cristaliza en unos temarios que, además de completos y actualizados, te facilitarán mucho el estudio por su estructuración y por una mayor profundización en aquellos contenidos más densos o complicados, para que estudies sin dudas.

Un buen consejo es practicar con test. Nuestros test teóricos y psicotécnicos con soluciones justificadas son una herramienta muy útil para practicar y coger soltura, a la vez que repasas los contenidos más importantes, con las soluciones.

El tiempo juega a tu favor, por eso ahora es el mejor momento para empezar a estudiar: sabemos que habrá convocatoria, confirmado por fuentes oficiales, pero ésta aún no ha salido, aprovecha este margen de tiempo para optimizar tu estudio, dejarlo para el final no es buena idea.

A continuación te dejamos enlaces para conseguir el mejor material de estudio para las Oposiciones de Correos 2020/2021 y… ¡logra tu plaza!